La pregunta
La empresa operaba una red amplia de plantas que había crecido con el tiempo. La dirección necesitaba saber si esa red seguía siendo la correcta para servir a sus clientes, y qué cambiar.
Lo que todos creían
Lo habitual es evaluar cada planta por su propio costo y eficiencia. Pero el costo que paga la empresa no está en cada planta, está en la red. Una planta eficiente lejos de sus clientes puede costar más que una menos eficiente bien ubicada.
Cómo lo resolvimos
Ubicamos geográficamente plantas y clientes, y modelamos el costo por tonelada para llegar a cada uno por carretera, ferrocarril y transporte intermodal.
Evaluamos la capacidad real de cada planta, sus factores de carga, sus restricciones de equipo, su logística de terminales y su acceso al ferrocarril. Con eso comparamos configuraciones de la red, equilibrando los costos fijos de cada planta contra el costo de transporte de toda la red.
La decisión
La dirección recibió una recomendación de reconfiguración de la red que define qué plantas atienden a qué mercados y dónde concentrar la producción para operar al menor costo total.
Lo que aplica a otras empresas
Una red de plantas que creció por adquisiciones o por etapas casi nunca es la red que se diseñaría hoy. Cada decisión fue razonable en su momento, pero el conjunto no lo es.
La pregunta no es qué planta es más eficiente, sino qué red cuesta menos para llegar al cliente.